Municipios vascos podrán ahorrar casi 30.000 euros en un año, mediante la aplicación de medidas de ahorro energético.
Los estudios, realizados a lo largo de este año, se han financiado con fondos del Ente Vasco de la Energía (EVE), con la finalidad de ayudar a los municipios a mejorar su eficiencia energética y el cuidado del medio ambiente, al disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Mediante la realización de una auditoría energéticas en el alumbrado público o en un edificio se obtiene un análisis de situación que permite conocer el modo de explotación, funcionamiento y prestaciones de las instalaciones, el estado de sus componentes, sus consumos energéticos y sus correspondientes costes de explotación. Todo ello con un triple objetivo: mejorar la eficiencia y el ahorro energético de estas instalaciones, adecuar y adaptar los equipos a la normativa vigente y limitar el resplandor luminoso y la contaminación lumínica mejorando la eficiencia de los equipos.
Por ejemplo, sustituir las lámparas incandescentes por otras de bajo consumo es una medida muy recomendable, ya que consumen en torno al 20% menos, manteniendo el mismo nivel de iluminación. Además, su vida útil es 10 veces mayor que la lámpara incandescente estándar. Otra medida recomendable es la instalación de balastos electrónicos, equipos que regulan el flujo luminoso que desprenden obteniendo ahorros energéticos superiores al 30%.